Los tipos de filtros y sus particularidades

Existen diversos tipos: aire, aceite, habitáculo y combustible. Y son muy importantes, ya que como su propio nombre indica su función es filtrar los elementos del aire o de los fluidos para evitar que estropeen el motor y para proteger la salud de los usuarios del vehículo. Los filtros de aire: evitan que el aire llegue al motor con partículas perjudiciales. Suelen ser de papel, espuma o algodón. Y se deben cambiar una vez al año. Los filtros de aceite: su misión es retener las partículas metálicas que puedan caer al combustible. Se deben reponer una vez al año. Los filtros de habitáculo: su función es garantizar la salud de los usuarios del vehículo atrapando partículas en suspensión en el ambiente. Se deben reemplazar una vez al año. Los filtros de combustible: su labor es limpiar las impurezas del combustible. Deben revisarse habitualmente.